dimarts, de juliol 04, 2006

consejos para que tu estorbo habitual (novio, marido o similar) no se entere de que se la estás pegando por IRC

A la hora de echarse un amante virtual una debe ser consciente de que lo más probable es que nuestra pareja no trague si se entera. Quizá lo más lógico al darnos cuenta de que queremos echarnos un amante virtual sería preguntarnos que cuernos le pasa a nuestra relación "real" para que eso nos haga falta. En ese caso posiblemente descubriríamos que no vale dos duros y mandaríamos a nuestro hombre a tomar viento y entonces podríamos tener todos los amantes virtuales del mundo sin peligro de bronca y yo no tendría que escribir esto... Pero las mujeres somos como somos y tendemos a pensar que las cosas tienen arreglo, que los hombres cambian, y miles de chorradas por el estilo, mentiras enormes que nos creemos por alguna extraña razón y que hacen que aguantemos más de la cuenta. Pero esto no es lo que nos ocupa ahora... no señor.
Estábamos en que hemos decidido echarnos un amante virtual y que sabemos que no conviene para nada que nuestra pareja se entere... Intentaré daros algunos consejos pero para ello lo primero que hay que hacer es delimitar la competencia y el interés de vuestra pareja en las cosas de la Red.

CASO A> Vuestro novio, marido o similar no tiene ni idea de lo que es la red, y casi no sabe ni enchufar el ordenador... Tenéis suerte, lo único que tenéis que hacer es decir que trabajáis mucho, mucho, mucho. Eso sí, no caigáis en la tentación de imprimir nada, por mucho que os apetezca...

CASO B> Vuestro novio, marido o similar es un experto internauta y se pasa horas conectado... En ese caso lo más probable es que la idea de la amante virtual ya se le haya ocurrido antes a él. Tenéis varias opciones: a) descubrirlo, cabrearos y aprovechar para romper con él; b) descubrirlo, guardaros el descubrimiento para mejor ocasión -cuando el descubra lo vuestro, por ejemplo- y seguir con vuestra vida; y c) descubrirlo, contárselo y convencerle para tener experiencias comunes, eso puede añadir lo que estabas esperando a tu relación.
Si pasáis de "descubrirle" y simplemente lo que queréis es tener un amante virtual sin que se entere leed lo que sigue, estos consejos valen para vosotras también.

CASO C> Vuestro novio, marido o similar se maneja relativamente bien... Estos son los peligrosos, nunca se sabe como va a reaccionar la gente que se apunta al término medio... y la mayoría de veces el término medio es demasiado amplio como para estar segura de nada. El primer consejo es que borréis los logs. Ya, ya sé, cómo vais a borrar esos logs tan maravillosos en los que se os dicen cosas que nadie os había dicho en años... Bueno, pues si no los queréis borrar los guardáis en discos. Mi consejo particular es que etiquetéis los discos con cosas absurdas y surrealistas para su mentalidad, tipo: "dieta de los caracoles, -7 kgs. en 15 días", "tendencias de maquillaje primavera '98", "las mejores antiarrugas a evaluación", o "diseños de punto de cruz y punto bobo". De hecho basta con copiar el titular de cualquier artículo de "Cosmopolitan", "Dunia" o similar. Eso sí, nada que tenga que ver con el sexo ni con top models, que eso igual les interesa.

CONSEJOS GENERALES
- Aprovechad que habláis con vuestro amante virtual para navegar y bajaros cosas de la red. Imprimid algo y dejadlo a la vista... así quedan las horas justificadas.
- Si por una de esas casualidades vuestro amante virtual os pone a tono sed malas, olvidaros de los prejuicios, llamad a vuestra pareja, decidle que le esperáis en la cama y disfrutadlo cuando llegue. ¿Qué más da quien os haya puesto a tono, eh?
- Recoged y limpiad escrupulosamente los juguetes que hayáis usado con vuestro amante virtual. Ya sabemos que con vuestra pareja hace siglos que ni los miráis, pero siempre se les pueden cruzar los cables y entonces queda realmente mal tener que ir al cuarto de trabajo a por los juguetes...

enamorarse en IRC

En IRC se dan unas condiciones especiales de relación con los demás. Por un lado uno está cómodo, en su casa, lugar de trabajo o incluso en un cibercafé; estamos hablando aquí de comodidad física. Por lo general uno se encuentra relajado, en un entorno que le resulta familiar y haciendo lo que quiere hacer en ese momento y no otra cosa. Por lo tanto podríamos decir de entrada que el IRC en principio es un entorno que genera poco estrés.
Bien, tenemos a una persona delante del ordenador que interacciona con otras personas... pero ¿cómo es esa interacción? Cada usuario escoge un "nick", una palabra que será lo único que los otros sabrán de él inicialmente. Eso implica anonimato y, por ende, libertad. Uno puede ser quien quiera en IRC, puede inventarse su historia y contarla, puede ser una modelo de 20 años o un cura de 57, un travestí o una colegiala... Así pues el IRC da libertad para mentir, pero bien mirado también da libertad para ser uno mismo y para ir más allá en el descubrimiento de la propia personalidad. Pronto uno se da cuenta de que no tiene sentido mentir en IRC, de que por lo mismo que uno puede mentir y contar lo que le apetezca sin que pase nada, también puede contar la verdad, toda la verdad, sin que tampoco pase nada. Y eso es tentador, mucho más que mentir.
Así pues, tenemos a un individuo cómodo, libre de estrés y de presiones, en un medio aséptico que respeta el anonimato y que le permite desenvolverse en libertad...
¿Es fácil enamorarse en esas condiciones?

La respuesta es un rotundo SÍ. Analicemos el porqué. Lo primero que hay que hacer es pensar un poco en cómo nos enamoramos y desenamoramos en la vida real. Normalmente se conoce a la pareja en los círculos que frecuentamos por razones de ocio o de trabajo. El contacto es superficial en principio para ir haciéndose más profundo, y todo ello se desarrolla en sociedad... quedamos en bares o discotecas, vamos a fiestas... Podríamos decir que el conocimiento de las personas en la vida real sucede de fuera hacia dentro, mientras que por el contrario en IRC la cosa funciona al revés, es decir, de dentro hacia fuera.
En IRC no nos vemos las caras, y la conversación insustancial pronto cae por su propio peso. La gente busca hablar de las cosas que realmente le interesan (oh, sí, hay algún que otro ser aburrido que va de cachondeo y hace el indio, pero esos no son muy abundantes ni habituales, y normalmente son despedidos sin miramientos) y limita la conversación insustancial a lo que exige una mínima educación. Cuando conoces a alguien en IRC, como en la vida real, algo hace que de entrada esa persona te caiga bien o te caiga mal. La intuición también funciona y en muchas ocasiones es la encargada de hacer la primera criba. Profundizar en las relaciones es otra historia.
Recordemos que estamos en un medio limpio de elementos distractores. Un elemento en el que un hombre puede hablar con una mujer sin preguntarse que pensará ella de su coche que lleva un mes sin pasar por el auto-lavado, y en el que una mujer no se preocupará por esa rubia que está en la barra con pinta de querer ligar y que encima usa dos tallas menos que ella. Uno no se tiene que vestir para la ocasión, ni maquillarse, ni disimular esas ojeras, ni sonreír para quedar bien... de hecho ni siquiera tiene que quedar bien si no le apetece.
En estas condiciones lo que uno va conociendo del otro es la mente, y además limpia de todas las cosas cotidianas que hacen que nos comportemos e incluso pensemos de una determinada manera. Nuestra mente también está en esas condiciones, ya que el IRC se sale totalmente del contexto habitual. Las cosas cotidianas pierden la importancia al entrar en ese mundo aparte en el que no existen las cosas que habitualmente nos molestan o nos condicionan. Así es fácil conocer a alguien y decidir que te encanta su manera de ser... En IRC no hay platos que nadie quiere fregar, ni armarios de baño llenos de potingues que sólo las mujeres saben para que se supone que sirven... En IRC los hombres no dejan la tapa del inodoro levantada y las mujeres no tienen jaqueca tan a menudo...
Las mujeres que pasean por IRC se dan cuenta de que los hombres que encuentran allí tienen esa capacidad de verbalizar las cosas que tanto han echado de menos en sus parejas reales, y los hombres se encuentran con mujeres que demuestran estar muy poco preocupadas por esas cosas que normalmente preocupan tanto a las mujeres y que ellos son incapaces de entender. Esas son unas condiciones perfectas para enamorarse... o al menos para convencerse de que esa persona que está al otro lado de la pantalla es la idónea para compartirlo todo...
Otro factor a tener en cuenta es la relatividad del tiempo en IRC. El tiempo que se pasa hablando con otra persona cunde más que en la vida real, ya que no disponemos de nada que no sea la palabra escrita para comunicarnos. No hay miradas, ni lenguaje corporal de ningún tipo, no hay silencios, no existe el estar bien con alguien y por eso limitarse a disfrutarlo y no decir nada. Por otra parte una semana sin hablar con alguien de IRC puede parecer un mes... Es curioso que en un medio totalmente desconectado de la cotidianidad sea tan necesario el contacto cotidiano.
Por último, una de las cosas más fascinantes y más terribles a la hora de establecer lazos profundos por IRC es la vaguedad de los mismos. Ser consciente de que puede pasar cualquier cosa, cualquiera, y se habrán roto todos los lazos. Un accidente, unas semanas sin conectar... y no saber si la otra persona seguirá allí. Con un poco de suerte alguien transmitirá la noticia, o dispondremos de formas alternativas de comunicación, pero a veces eso no sucede.
Puede que el IRC sea la variante actual de los amores por correspondencia de antaño, una variante mucho más rápida, eso sí. Soy incapaz de imaginar cuantas cartas se tendrían que escribir para contarse lo que se cuentan en varios meses de IRC a razón de dos o tres horas diarias... muchísimas, seguro. Y pensar en el tiempo que llevaría enviar y recibir esas cartas es algo casi imposible...
Así pues, es posible enamorarse en IRC. No voy a hablar ahora de lo que puede pasar cuando las dos personas implicadas en el enamoramiento deciden conocerse en persona... eso será tema para otro día. Lo que sí está claro hoy en día es que nadie puede afirmar que alguien es el amor de su vida hasta no haber compartido el cuarto de baño con esa persona, por profundos y sinceros que sean los pensamientos expresados por ambos.

porque me lo han pedido, que conste

Pues sí, algunos amiguetes me han pedido que recupere algunas cosas, como esta carta al director que escribí en respuesta a un artículo de opinión aparecido en "El Mundo" (versión Baleares) en esos días en los que estába chunguísima de salud y encima me hacía mala sangre leyendo ciertas cosas. Ahora estoy mejor de salud, gracias, y solo leo cosas que me gustan, me hacen feliz y me aportan cosas. Es decir, he dejado de leer "El Mundo" (versión Baleares). Primero va el artículo original (pedazo indescriptible de literatura) y luego mi humilde comentario, RAE en mano. Debo decir que lo envié al periódico, pero que nadie dijo esta boca es mía y, evidentemente, no lo publicaron. Así que lo publico yo. Porque yo lo valgo.

La madre del cordero catalán
Hay un estudio sociológico y, sobre todo, económico por hacer del catalanismo balear que, probablemente, nos iluminaría sobre aspectos insospechados de un movimiento aparentemente cultural y «nacionalista» que, sin embargo, oculta una realidad más pedestre y menos «idealista». ¿Cuánto dinero mueve el cotarro catalanista? ¿Cuántas personas reciben vida y se alimentan, no «dels amors del cel» como el famoso pino costalloberino, sino de los dineros autonómicos vertidos generosamente a obraculturabitas, normalizadores varios, filólogos omnipresentes y omniscientes, talibanes oficiales y profesores unívocos y unidimensionales? Seguramente, quedaríamos impresionados, por el número de paniguados y por las cuantías dinerarias. Al final, el catalanismo reducido a un modus vivendi cómodo y el fervor lingüistico, a una defensa encendida de las sopas. El coste de estos «evaluadores» rebeldes, la feroz negativa a admitir que diez años de catalán no son suficientes para obtener el certificado de nivel C y la oposición numantina al bilingüismo abonan la especie de que, aquí, se produce una lucha menos noble de lo que aparenta. Con lo del catalán hemos creado un cotarro de enormes dimensiones que conviene reducir a sus justos límites. Se matarán dos pájaros de un tiro: reducir un gasto público desaforado y reducir el insoportable pressing de la talibanía catalanista.

COMENTARIO A “LA MADRE DEL CORDERO CATALÁN” APARECIDO EN “EL MUNDO – EL DÍA” EL 3 DE FEBRERO DE 2004.

Dejando aparte el hecho de que mis alumnos de 1º de Bachillerato cuya lengua materna es el castellano me obsequian a menudo con palabras como “hasinque” (así que), “poseso” (pues eso) y “hosea” (o sea), cosa que hace evidente que su nivel de competencia en su propia lengua no sería equivalente al nivel C (los niveles se dividen internacionalmente, para todos los idiomas, en 5, correspondiendo el C al intermedio) y que hace cuestionar de entrada su competencia en cualquier otro idioma de posterior adquisición, me limitaré a analizar y comentar su editorial desde un punto de vista lingüístico (sí, esa palabra lleva una bonita tilde sobre la segunda i, como toda esdrújula que se precie).
Con su texto delante y la vigésima segunda edición del diccionario de la lengua española de la RAE en mano compruebo que las palabras costalloberino, obraculturabita, normalizador, pressing y talibanía no constan en el diccionario. Noto una gran facilidad para inventar palabras y un pobre uso de la lengua, pero a lo mejor es un simple caso de “contra ignorancia, imaginación”.
Analizo luego el significado de adjetivos y sustantivos usados en su editorial. Para empezar califica a los filólogos de omnipresentes (1. adj. Que está presente a la vez en todas partes, atributo solo de Dios. 2. adj. Que procura acudir deprisa a las partes que lo requieren.) y me pregunto por qué tendrán los filólogos tanta prisa... porque, claro, alguien culto y con carrera que domina su lengua, al menos hasta el nivel C, no usaría algo que es atributo sólo de Dios para calificar a una persona... ¿o quizá sí? Luego además resulta que son omniscientes (1. adj. Que tiene omnisciencia. 2. adj. Que tiene sabiduría o conocimiento de muchas cosas.). Oiga, que son filólogos, no concursantes del “Saber y Ganar”. Tienen conocimiento de una cosa: la cultura tal como se manifiesta en la lengua y la literatura. Eso es lo que significa la palabra “filólogo”. Curioso, ¿verdad?
Luego se habla de unos “talibanes oficiales”. Según el diccionario talibán significa: 1. adj. Perteneciente o relativo a cierta milicia integrista musulmana. 2. com. Integrante de esta milicia. Ante esto, no puedo menos que preguntarme desde cuándo tenemos por aquí miembros de milicias integristas musulmanes y, peor aun, desde cuándo resulta que éstos han tomado carácter “oficial”. La verdad es que da miedo pensarlo. Pero da mucho más miedo observar el uso inadecuado de la lengua para causar un efecto sobre los lectores que no tienen la paciencia y el criterio necesarios para analizar lo que realmente se está diciendo: nada. Los talibanes oficiales no existen. Las aguamarinas volátiles, tampoco, pero al menos queda mucho más poético.
Más adelante se refiere a los profesores como “unívocos” (1. adj. Que tiene igual naturaleza o valor que otra cosa. U. t. c. s. 2. adj. Fil. Dicho de un término: Que se predica de varios individuos con la misma significación. U. t. c. s. Animal es término unívoco que conviene a todos los vivientes dotados de sensibilidad.) Deduzco que se refería a la primera acepción, ya que en caso de referirse a la segunda llegaríamos a la conclusión “profesor es el término unívoco que conviene a todos las personas que se dedican a la docencia”, cosa que en modo alguno resulta insultante, y que además es obvia y gratuita. Así que llego a la conclusión de que me corresponde hacer análisis de conciencia, o tener una crisis existencial directamente, y preguntarme: ¿A qué otra cosa tengo igual naturaleza o valor? Por si lo de “unívoco” fuera poco trauma, encima soy “unidimensional” (1. adj. De una sola dimensión.) Ya que al parecer sólo tengo una dimensión, por favor, dígame qué dimensión es esa. Más que nada es por saber si debo deprimirme, flagelarme, o suicidarme sin más preámbulo.
Sigamos. Al parecer los obraculturabitas inexistentes según el diccionario, normalizadores también inexistentes según la misma fuente, los filólogos, los talibanes oficiales (y las aguamarinas volátiles de paso) y los profesores somos “paniguados”. (1. m. Servidor de una casa, que recibe del dueño de ella habitación, alimento y salario. 2. m. Allegado a una persona y favorecido por ella.) Y aquí ya no sé si es que hemos retrocedido en la historia y resulta que tengo un “amo” que me mantiene y me cobija, o si me he convertido en amante de alguien que me favorece, o si es que me están acusando sutilmente y con el término equivocado de chupar del bote por el mero hecho de haber aprobado una oposición en los tiempos en que aun no se habían hecho las transferencias en materia de educación a la comunidad autónoma. Dejo mi perplejidad de lado y sigo con el análisis.
Paso por alto las frases rimbombantes y casi incomprensibles acerca del catalanismo como modus vivendi (1. m. Modo de vivir, base o regla de conducta, arreglo, ajuste o transacción entre dos partes. Se usa especialmente refiriéndose a pactos internacionales, o acuerdos diplomáticos de carácter interino.), lo del fervor lingüistico (sic) y lo de la defensa encendida de las sopas (expresión horrible, por cierto) y llego a esa parte en la que dice el anónimo autor que hemos creado un cotarro (1. m. Ladera de un barranco. 2. m. coloq. Colectividad en estado de inquietud o agitación. 3. m. Recinto en que se daba albergue por la noche a pobres y vagabundos que no tenían posada.) de enormes dimensiones. Deduzco de nuevo. El autor no se refiere a la acepción 1. Pido explicaciones de nuevo. ¿Se refiere a la segunda acepción? En ese caso, ¿quiénes son los integrantes de esa colectividad en estado de inquietud o agitación? ¿quién ha “creado” esa colectividad en estado de inquietud o agitación? ¿Los inquietos y agitados son los paniguados mencionados anteriormente, o son otros? ¿Se refiere a la tercera acepción? Tendría su lógica: Los paniguados son pobres y vagabundos sin posada cobijados en un albergue creado para ellos. Al final va a resultar que en lugar de presentarme a una oposición estaba pidiendo limosna y cobijo. De lo que se llega a enterar uno leyendo el periódico.
Finalmente el autor anónimo nos regala con la expresión “gasto desaforado”. (1. adj. Que obra sin ley ni fuero, atropellando por todo. 2. adj. Que es o se expide contra fuero o privilegio. 3. adj. Grande con exceso, desmedido, fuera de lo común.) Deduzco otra vez que “desaforado” corresponde a la acepción 3, y me pregunto: ¿Tanto cuesta usar la palabra “enorme”, “muy grande”, “excesivo”? Sigo leyendo: pressing. ¿Tanto cuesta usar la palabra “presión”? Hasta el final: talibanía (que no existe según el diccionario) catalanista. Decido que no puede preocuparme algo que no existe. Mejor para mí.
Acabo el texto. Llego a la conclusión de que su contenido es totalmente desaforado (acepción 1). Y también llego a la conclusión de que una persona que ha asistido a clase de catalán durante 3 horas semanales durante 10 años, sea o no su lengua materna, no necesariamente posee el nivel de competencia lingüística requerido en el nivel C, ya que ante mí tengo un ejemplo maravilloso de la incompetencia lingüística de alguien que supuestamente tiene una carrera universitaria.
Y, por cierto, la “madre del cordero” no tiene más remedio que ser una oveja.

Un/a profesor/a de secundaria, ni de catalán ni de castellano, por cierto.

Sugerencia: quizá sería mejor cambiar el título de la sección por “El mundo” opina. Sin las comillas da la impresión de que todo el mundo opina eso... y sería lastimoso y patético que así fuera.

dissabte, de juliol 01, 2006

cosas que se echan de menos

Cuando uno se va a vivir lejos de casa siempre hay cosas que se echan de menos. Aquí hay una lista de las que nosotros echamos de menos, por si alguien siente curiosidad. Y también, gastemos un poco de jeta, para que los amigos que nos visitan sepan a qué atenerse y qué traer cuando vengan a vernos. Curiosamente, la mayoría de esas cosas son comida y bebida. Algunas podemos conseguirlas fácilmente cuando vamos a Galicia a hacer cualquier cosa. Otras solo podemos conseguirlas en Mallorca o en Asturias. Haced el esfuerzo de imaginar lo que puede llegar a haber en nuestro equipaje...

Cosas que se consiguen más o menos en cualquier lado, pero difíciles de conseguir en Portugal:
- Cava (brut o brut nature, catalán)
- Lentejas (pardinas, puestos a pedir)
- Pipas de girasol, de las de comer viendo la
tele (de las grandes, con sal)
- Yogures griegos (naturales, sin azucarar)
- Leche Flora (semi)
- Leche de soja (de la que no tiene nada más que soja y agua,
Gerblé o Santiveri)
- Viña Sol
- Tomate triturado Tomator
- Tomate frito Solís
- Aceite de oliva arbequina
- Pan de nueces (Mercadona)

Cosas que se consiguen en Mallorca o en Asturias:
- Chorizo de cocinar
- Chorizo de León
- Cecina
- Fabas de la granja
- Lacón
- Morcilla
- Queso La Peral
- Queso Gamonedo
- Queso Cabrales
- Queso Coinga (curado)
- Galletas de Inca (integrales)
- Gin Xoriguer
- Ron Amazona
- Hierbas mallorquinas (mezcladas, Túnel)
- Palo
- Paté de Ca'n Blanco, Felanitx
- Vino Muscat blanco, bodegas Oliver
- Vino Cabernet-Sauvignon tinto, bodegas J. Mesquida
- Pan moreno mallorquín

Verdura fresca difícil de conseguir por aquí, que siempre es bien recibida:
- Endibias francesas
- Cogollos
- Corazones de hinojo
- Espárragos
- Cebolla tierna (grells o calçots)
- Alcachofas
- Tomàtigues de ramellet
- Gírgoles (setas de cardo)
- Níscalos (esclata-sangs o rovellons)

Seguro que se me irán ocurriendo más cosas, así que ya iré modificando esta entrada las veces que haga falta... :)

etiquetas para libros

He hecho unas cuantas etiquetas en varios idiomas para etiquetar libros de bookcrossing. Son sencillísimas y pequeñitas. Están disponibles en mi estantería y también se pueden descargar desde aquí:
- Inglés: .doc / .pdf
- Español: .doc / .pdf
- Catalán: .doc / .pdf
- Portugués: .doc / .pdf
También he hecho unas etiquetas en portugués (.doc / .pdf) para pegar en los sobres. Indican que el sobre contiene un libro y que, por lo tanto, se deberá aplicar una tarifa económica al envío.

dilluns, de juny 12, 2006

tacos de berenjena

Ingredientes:
1 cebolla mediana
1 berenjena
1 taza de soja texturizada pequeña
Pulpa de tomate.
Un poco de vino tinto
Aceite de oliva
Cilantro molido
Comino molido
Pimienta de cayena (en la versión que uno prefiera)
Sal
Ajo
Queso rallado
Tomate
Aguacate
Limón
Tortitas para taco

Primero se pone en remojo la soja texturizada en un poco de vino y agua hirviendo. Luego cortamos la berenjena en trocitos (unos 6-8 por rodaja) y la ponemos a reposar en un recipiente con sal. Cortamos la cebolla en trozos no muy pequeños.
Calentamos el aceite en una cazuela de barro. Echamos dos dientes de ajo picados y la cebolla y dejamos que se haga un poco. Entonces lavamos la berenjena con agua, la escurrimos y la echamos también a la cazuela. Dejamos que se haga un poco. Después colamos la soja texturizada y la echamos también a la cazuela. Se puede añadir un poco de aceite si hace falta, pero no mucho, porque la berenjena tiende a absorber todo el aceite que echemos. Se añade un poco de pulpa de tomate y la especias y dejamos que se vaya haciendo removiendo de vez en cuando.
Hacemos una salsa con tomate, aguacate, aceite, zumo de limón y sal. También podemos echar un poco de pimiento verde y cebolla, por ejemplo. Podemos poner picante si queremos (todo dependerá del picante que hayamos echado en el guiso).Finalmente calentamos las tortitas en el horno. Luego las rellenamos con el guiso y echamos queso rallado por encima. Servimos acompañado de la salsa de aguacate.

diumenge, de maig 14, 2006

uno más en la familia

dissabte, d’abril 29, 2006

paseando por la red

Desde el blog de Ingram he llegado a www.bookcrossing.com donde no he podido evitar registrarme... Tendré que pensar muy bien qué libro voy a liberar para empezar y dónde voy a hacerlo. Será todo un acontecimiento. :)

Ah... y que sepáis todos y todas que hace unos días inauguré una web de Feng Shui:

y un blog asociado: http://atelierdefengshui.blogspot.com. Espero vuestras visitas y vuestros comentarios.

diumenge, d’abril 16, 2006

un pensament...

...una mica de llum i un silenci




per tots aquells que hem estimat i que feien camí amb nosaltres.
Que el seu nou camí sigui més bell i més planer que aquest nostre.

dilluns, de març 13, 2006

estudiante a los 40

Hace mucho tiempo que, siempre que alguien me pregunta la opinión con respecto a las pruebas de acceso a la universidad, digo que las quitaría y en su lugar pondría algo mucho más simple. La prueba consistiría en una redacción de tema libre en la lengua escogida por el alumno (sin una sola falta de ortografía, coherente y bien redactada) y en una prueba de cálculo básico (sumar, restar, multiplicar, dividir y alguna que otra ecuación de primer grado) sin calculadora. Todos me miran como si estuviera loca: los que no están en el sistema docente porque consideran que eso es algo tan básico que todos irían a la universidad, los que forman parte del sistema, sean profesores o alumnos, porque saben que eso es pedir mucho.

En los tiempos que corren ya nos hemos acostumbrado a batallar con textos de todo tipo. Yo, personalmente, suelo ser bastante selectiva. Si un texto está plagado de faltas de ortografía y no estoy obligada a leerlo, suelo dejarlo. Hago lo mismo cuando la prosa es farragosa y el nivel de legibilidad del texto es bajo. Pero, ¿qué pasa cuando resulta que estoy obligada a leer ese tipo de texto? ¿Y si encima resulta que, además de leerlo, se supone que tengo que trabajar sobre él para más tarde producir un trabajo digno? Muy sencillo: pasa que me cabreo como una mona. Y que acabo aquí, vomitando mi frustración en este blog.

Ayer tuve que entregar el ejercicio del módulo 3 de un postgrado en el cual estoy matriculada. Tenía que “trabajar” sobre 4 artículos. Uno de ellos estaba bien escrito. Uno. No voy a molestarme en felicitar a su autor. Considero que eso es lo mínimo que se puede exigir a alguien que pone el nombre de una universidad debajo del suyo al firmar un artículo. En cuanto a los otros tres, uno de ellos estaba rozando el límite de la legibilidad. Igual es porque lo escribieron entre unos cuantos y el hecho de que todos tuvieran que enterarse de lo que estaba escrito limitó la tendencia a la prosa inescrutable que parecen padecer muchos autores de artículos académicos.

El otro, firmado por una tal Almudena Orejas (Universidad Alfonso X el Sabio) nos regala perlas de este estilo:
“Resulta interesante comprobar que los documentos generados recientemente en este línea tienen una inspiración fenomenológica: el paisaje es entendido como algo esencial en la creación de identidades individuales y colectivas y en el que la percepción, la memoria, los usos, los ritos, las creencias tienen un destacado papel; estos textos acusan las mismas deficiencias y titubeos propios de nuestra investigación: un vocabulario difuso y ambiguo, la tentación de hacer de lo monumental el eje, la escasa imaginación que hace que frecuentemente la única vía de intervención propuesta sea la conservación fosilizadora y la ausencia de medios legales y financieros efectivos de intervención."

Si alguien se anima a hacer un análisis sintáctico de la frasecita en cuestión (102 palabras, por si alguien tiene curiosidad) por favor que me lo envíe, que me muero de ganas de verlo. Por cierto, lo de “este línea” es literal, no es que yo me haya equivocado al copiarlo. Todo el artículo estaba lleno de frases larguísimas, con subordinadas de las subordinadas de las subordinadas de las yuxtapuestas. Había párrafos que empezaban con conjunciones adversativas, o con una subordinada del párrafo anterior. Vamos, que lo difícil era encontrar una frase de menos de 50 palabras con estructura simple de sujeto + verbo + complementos. Igual es que lo de escribir claro y para que se entienda no es compatible con el artículo académico y yo todavía no me he enterado.

En cuanto al último artículo (firmado por un tal F. Xavier Hernàndez, Universitat de Barcelona) hay que reconocer que empezaba muy mal. Era un artículo en catalán y en la primera línea aparecía un verbo “es”, sin tilde. A lo largo de todo el artículo dicho verbo iba tomando y dejando la tilde arbitrariamente, de la misma forma que los verbos reflexivos iban tomando y dejando los guiones, y que algunas palabras aparecían con dos tildes (epistemológica, concretamente, en la primera columna del artículo) y otras aparecían escritas de forma diferente. También aparecían los adverbios de modo puestos al modo español, es decir, con el “ment” en el segundo en lugar de en el primero, que es la forma correcta de ponerlos en catalán. El clímax llegó con un “donarlis” que me llenó el cuerpo de... de mal rollo, de cabreo, de ganas de dejar el papelito ya o de darle un uso práctico y sensato al usarlo para encender el fuego de la chimenea. Y también de ganas de reclamar, a quien fuera, de la misma manera que quiero reclamar, porque considero que me han vendido un producto defectuoso, cada vez que me encuentro una falta de ortografía en un subtítulo de un DVD.

No creo que esperar que el material de estudio de un curso sea legible y no tenga faltas de ortografía sea pedir mucho. Tampoco creo que esperar que los artículos que salen de las universidades, o que son producidos por los miembros de las mismas, cumplan con unos mínimos. De hecho hace muchos años que estoy totalmente convencida de que un profesor universitario no puede permitirse entregar nada, NADA en absoluto, con una sola falta de ortografía. Me pregunto si soy la única que se siente así al respecto.

Yo sé que jamás me atrevería a publicar un artículo como los de la señora Oreja y el señor Hernández. No dudo en absoluto de su sabiduría en relación con su campo específico, pero sí tengo muy claro que, por muy preparada que me sintiera en relación a una materia determinada, jamás publicaría algo si no estuviera totalmente convencida de que no hay errores garrafales de ningún tipo, y de que el texto es correcto a todos los niveles. También tengo muy claro que no obligaría jamás a ningún alumno mío a trabajar con un texto así, ni aunque fuera lo único que se ha publicado acerca de un tema concreto a lo largo de la historia. Quizá si todos los docentes fueran como yo, algunos “autores” se verían obligados a contar con la ayuda de alguien que revisara sus textos antes de ser publicados.

dijous, de març 02, 2006

recibos verdes

El “recibo verde” es un invento portugués muy interesante. Aquí no existen las facturas pro forma, y lo que el autónomo de a pie usa para facturar es el tal recibo verde. Es un librito que se compra en las finanzas y que pone muy claro en cada impreso: “Recibí la cantidad de... en concepto de... “. También tiene casillas para especificar la cuantía de la retención y del IVA en el caso de que sean de aplicación. Es decir, el famoso papelito es una declaración de que uno ha recibido una determinada cantidad en una fecha determinada.
La idea del recibo verde no sería mala del todo si se usara adecuadamente y sólo se entregara en el caso de haber recibido el dinero. El problema es que no se hace así. Es decir... el autónomo pasa a su cliente el recibo verde (especialmente si el cliente es una empresa grande) y la empresa le paga cuando le parece bien. Y mientras tanto el autónomo tiene que pagar los impuestos que según el recibo verde ha recaudado para el estado. Aunque no haya visto un euro.
Caso práctico: el 19 de diciembre de 2005 envié un aviso de pago pendiente a cierta empresa importante para la cual había hecho unas traducciones. Dicho aviso de pago (por valor de 600€) incluía todos mis datos bancarios y la imagen digitalizada del recibo verde correspondiente. A finales de enero llamaron para decir que si les llevábamos el original antes de día 10 de febrero pagarían enseguida. Y no han pagado.
El problema es que si yo no estuviera exenta de recaudar el IVA ya tendría que haber pagado unos 120€ al ministerio de finanzas. Y que una sigue comiendo y pagando sus facturas. Y que...
Y que yo no conozco a esa gente de nada.
Ahora mismo esa gente podría decidir no pagar y yo no tendría ningún justificante de su deuda. Ellos tienen un papel donde pone que yo recibí una cierta cantidad de dinero. Yo no quería dárselo, evidentemente, pero ellos no iban a pagar si yo no se lo daba, así que al final no me quedó más remedio que pasar por el aro y dárselo. Al parecer es procedimiento habitual en Portugal tratar los recibos como si fueran facturas, y las facturas como si fueran avisos de pago.
Imagino que así el estado se asegura sus ingresos aunque no se haya producido el pago. Igual será cosa de replantear el sistema de pagos. Igual a partir de ahora convendrá no trabajar si no hay un depósito de por medio (al menos igual al impuesto que tendré que pagar en cualquier caso). Y a lo mejor conviene no entregar el trabajo si no se ha pagado. Y evidentemente, conviene no entregar el famoso recibo verde si no se ha hecho efectivo el pago. Y no aceptar un trabajo si no se han pagado los trabajos anteriores. Al fin y al cabo, nadie que me encargue un trabajo merece que yo le preste dinero sin conocerle de nada, eso está claro. Desde el momento en que yo empiezo a trabajar en un encargo, le estoy empezando a prestar dinero a quien me ha hecho ese encargo. Y nadie que no conozca merece crédito simplemente por ser quien es y por encargarme un trabajo.
Está claro que yo no lo merezco para el banco o cuando voy al súper. Sería bonito llenar el carrito y al llegar a la caja decir: “Envíeme el recibo a casa, y si llega antes de día 10, pasará por el departamento de contabilidad y le haremos efectivo el pago antes de final de mes”. Y luego pagar. O no. Y que el supermercado pagara el IVA que supuestamente me ha cobrado.Menos mal que es mi primer año como trabajadora independiente y de momento trabajo gratis. Quiero decir que no tengo que pagar seguridad social, ni IVA, y que mis clientes no tienen que hacerme retención. Todo un detalle eso de no tener que pagar por intentar trabajar durante el primer año.

dijous, de febrer 23, 2006

driving in portugal (II)

Noticia aparecida el ayer en portada en el "Jornal de Notícias". Huelgan los comentarios. Es alucinante.


Um deputado do PSD foi interceptado na auto-estrada a circular a mais de 200 quilómetros por hora. O auto está no Governo Civil de Coimbra, ao qual Ricardo Almeida, de 31 anos, fez um pedido especial no sentido de lhe ser perdoada a apreensão da carta de condução. O problema é o historial de infracções graves e muito graves do político, que já foi autuado quase duas dezenas de vezes. Em quase todas teve a "sorte" de ver os processos arquivados.
O "deputado voador", como é conhecido nos meandros policiais, já foi autuado pela Brigada de Trânsito de Aveiro, Guarda, Leiria e Lisboa, pela PSP e pela GNR. Do seu "currículo" constam transgressões cometidas ao volante de pelo menos quatro carros distintos. Mas nenhum deles registado em nome de Ricardo Almeida.
Apesar do "azar" de ter sido surpreendido pelas autoridades a infringir o Código da Estrada, o deputado acabou sempre por ter "sorte", uma vez que os autos ou foram arquivados ou estão em vias disso.
Há pelo menos quatro multas que foram arquivadas por prescrição na entidade autuante. Isto significa que quem levantou o auto reteve-o durante pelo menos um ano em seu poder, sem o enviar à Direcção-Geral de Viação (DGV).
Só por excesso de velocidade, o deputado tem pelo menos seis multas no "currículo" (quase todas "graves" ou "muito graves"), sem contar com a "muito grave" que aguarda despacho de decisão no Governo Civil de Coimbra. A mais grave de todas foi "arquivada por decisão de prescrição". Trata-se de uma multa levantada pela BT de Aveiro, em Junho de 2004, que o Governo Civil daquele distrito decidiu arquivar.
Mas também há arquivamentos de multas de Ricardo Almeida por decisão do tribunal e outras por decisão de delegados regionais da DGV.
Há uma "infracção grave", por excesso de velocidade, que foi "arquivada por prescrição enviada ao infractor". Quer isto significar que durante o processo de instrução, na DGV, foram ultrapassados os 18 meses que a Lei então em vigor determinava como prazo limite para a prescrição (com a nova Lei, o prazo aumentou para 30 meses).
Ao JN, Ricardo Almeida afirmou-se surpreendido com o "histórico" de infracções e disse não se lembrar de ter sido tantas vezes autuado. "Reconheço que, às vezes, ultrapasso os limites de velocidade, mas isso é porque sou um deputado que cumpre horários. Não sou como outros que não chegam a horas às reuniões", justificou o deputado, ex-dirigente da Federação Académica do Porto .
O governador civil de Coimbra, Henrique Fernandes, garantiu que não perdoará multas a ninguém, "independentemente do seu estatuto". "Se é deputado, é mais uma razão para dar o exemplo e cumprir as leis", frisou o governador civil.
14 arquivados. É pelo menos este o número de autos por infracções ao Código da Estrada que foram levantados ao deputado do PSD e, entretanto, arquivados.
4 prescrições. No "currículo" de Ricardo Almeida constam pelo menos quatro autos que foram arquivados por prescrição na entidade autuante, que não enviou os processos em tempo útil para a DGV.

dimarts, de novembre 29, 2005

foto de familia

watching the news

Primera noticia: El gobierno hará públicos los nombres de 800.000 personas que deben dinero al Ministerio de Finanzas (como el de Haciénda en versión portuguesa). Entonces una se da cuenta de que Portugal tiene 10 millones de habitantes, se pregunta qué porcentaje de personas/empresas con obligación de tributar representa ese número de 800.000 deudores y llega a la conclusión de que algo no va exactamente bien en el país.
Segunda noticia: Las farmacias se plantean vender las deudas que tiene con ellas el Estado a la banca para cobrar antes. También podrían poner los detalles de las deudas en Internet, ¿no? Aquí una se pregunta a) si el Estado no tendría que dar ejemplo y pagar sus deudas y b) por qué las personas y empresas a quienes debe dinero el Estado no toman su ejemplo y hacen públicas esas deudas.
Tercera noticia: 1.200 casos de violencia escolar en el año pasado. Otra vez... ¿qué porcentaje de personas en edad escolar es el mínimo de 2.400 alumnos (entre agredidos y agresores) necesarios para 1.200 casos de violencia escolar? Si el curso escolar tiene unos 175 días lectivos, ¿cuántos casos de violencia escolar hay cada día lectivo?
Mejor apago la tele.

diumenge, d’octubre 16, 2005

fent memòria

Gener de 1994. Feia molt fred. Les cervicals em feien mal. Mentre estava en tractament vaig tenir la mala sort de tenir un accident de cotxe. El vaig esclafar, però no em van trobar res al coll.
Març de 2003. Després de nou anys de dolors cada vegada més freqüents, intensos i duradors, em van diagnosticar una hèrnia discal, centrada, calcificada i presionant la medul·la.
Maig de 2003. M'operen.
Setembre de 2003. Torno a la feina, encara fent sessions diàries de rehabilitació.
Novembre de 2003. Tornen els dolors. Tinc tres atacs d'angoixa en una setmana. He de demanar la baixa perquè tinc por de perdre el control.
Gener de 2004. Acabo la rehabilitació. Encara tinc dolors. Estic en tractament per l'angoixa. La psicóloga em demana que expliqui per escrit el que sento per la meva feina.

Això és el que escric:


La psicòloga m’ha dit que li posi per escrit les coses que m’emprenyen i em donen mal rotllo de la meva feina.
Potser el problema és que sento que tot plegat no va bé, encara que sempre m’hi he esforçat molt. El que vull dir és que quan una cosa no va bé, si les altres compensen, no costa gaire sobreviure. El problema ve quan res sembla anar bé. Intentaré no fer comparacions amb el que passava quan jo estudiava, ni amb els records que tinc d’aquells temps, encara que sé que em resultarà molt difícil.
Els alumnes passen d’estudiar, de participar, de pensar... només volen aprovar sense fotre res. No els interessa saber, sinó passar-s’ho molt bé. Al cap i la fi, ells estan complint una sentència fins als 16 anys. O això sembla que és el que pensin. Tampoc són educats. Ni amb els professors ni amb els seus companys. I això també ho veuen molt normal. Anar d’una banda a l’altre del passadís quan toca la campana és un vertader esport d’aventura. Es tracten a cops, s’insulten, parlen cridant... i els sembla tot molt normal. Potser és una nova manera de relacionar-se, la qual jo encara no he estat capaç d’aprendre. Quan entro a classe em sento com si jo no hi pintés res de res. Ells no senten que necessitin un professor per a res, i això ho transmeten clarament amb la seva actitud. No és gaire divertit entrar en una classe i sentir que ets l’enemic, sobretot quan el que vols és ensenyar, ajudar, donar maneres de defensar-se i sobreviure en el futur, i encara menys quan el que fas ho vas decidir fa molt temps, sense cap més idea que la de transmetre uns coneixements i un amor per l’aprenentatge. És com si tot allò que t’ha inspirat i que t’ha fet treballar de valent perdés el sentit i la raó de ser, com si t’haguessis equivocat durant tota la teva vida.
Els pares dels alumnes semblen passar tant com els seus fills. Pel que sembla han estat incapaços d’educar els seus fills, i et retreuen el que ells no han sabut fer i donen per suposat que TOT ho han d’aprendre a l’escola. Es reconeixen incapaços de controlar els seus fills, però a més et culpen a tu per no fer-ho i busquen qualsevol collonada per queixar-se de la teva feina i es senten amb el dret de dir-te que ho fas malament i de qüestionar el teu treball.
Els professors... n’hi ha de tota mena. Potser avui en dia es divideixen entre els cremats, els cínics i els moderns. Els cremats som els crítics, els que no estem bé amb el sistema ni ens sentim bé, potser perquè la feina que invertim en la nostra feina no ens dóna la satisfacció personal que esperàvem. Els cínics són aquells que senzillament fan el mínim per justificar el sou i són capaços de desconnectar en sortir. Ja sé que tal com estan les coses potser aquesta és la postura més raonable i més sana, però jo no crec que pogués ser feliç si em prengués la feina així. Ser feliç no és sinònim de sobreviure encara. Els moderns són aquells que pensen que els alumnes són fantàstics i que qualsevol animalada que puguin està justificada. Són aquells que en nom de coses com “l’aprenentatge significatiu” s’obliden de la disciplina i de la dignitat dels seus companys, com un que l’any passat va proposar com a correcció a un alumne que va agredir físicament i verbal una professora que l’alumne es passés tres esplais netejant el pati.
La directiva no vol problemes amb els pares, ni amb inspecció, ni amb la conselleria. I callen i aguanten, quan són els primers que no estan d’acord amb el sistema. Però la seva feina és la d’amortir els cops, i si algú en sol sortir ferit, normalment és el professor. Això pot semblar molt fort, però si el que es pretén és que no hi hagi massa enrenou i que les queixes dels pares no arribin a conselleria (encara que no tinguin raó, el que es vol evitar és un enfrontament amb inspecció) està clar que qui ha de claudicar i passar pel tub és el professor.
Des de la política, tant local com estatal, els professors som números. Absolutament prescindibles i intercanviables. Mentre no donem problemes tant se val el que fem. La majoria dels buròcrates de l’ensenyament no han vist cap aula de prop des que van acabar els seus estudis. Fan servir l’ensenyament com a moneda de canvi, per guanyar vots. Fan i desfan plans d’estudi. Fan promeses electorals. I qui s’ha de menjar la feina d’adaptar-se als canvis de plans d’estudis i qui, de cara als pares, és responsable de les promeses electorals, som els professors.
Potser si tot això no fos així, si em sentís recolzada i escoltada, em seria igual que un alumne m’amenacés, o que no em deixessin fer classe, o que ningú portés els deures... que és el que passa en un grup “normal” d’ESO. Perquè de fet està socialment mal vist fer els deures, escoltar a classe i fer feina. El líder de la classe és el rebel, el que et vol rebentar totes les classes, el que demostra una manca absoluta de responsabilitat i d’educació.
Si un grup no dona problemes, encara que els alumnes siguin passius i les notes siguin desastroses, és un grup bo. Si a més participen amb normalitat, fan els deures i les notes són relativament bones... son l’hòstia.
Però potser el que em fot més de tot és haver de callar. Haver de ser “políticament correcta” i no poder dir clarament que molts alumnes arriben a secundària sense saber llegir ni escriure, i que nosaltres no tenim mitjans ni recolzament per canviar aquesta situació. Potser el que em crema més és no poder dir als pares que no són millors pares si donen tot el que volen als seus fills, no poder dir que molts dels meus alumnes haurien de venir de casa amb un parell de galtades (o estirades d’orelles, o sermons, o càstigs) donades d’hora, d’aquelles que ens fan aprendre en el seu moment qui mana i quines coses estan bé i quines no, no poder dir als polítics que les coses que prometen són impossibles si no aconsegueixen abans que la societat canviï el xip i pensi en l’educació i la cultura com a valors desitjables i primordials.
M’emprenya que l’actitud dels meus alumnes en la majoria dels casos sigui passiva, negativa o agressiva... però el que m’emprenya més encara és sentir-me impotent per canviar la situació, i indefensa davant les agressions.
Avui he anat a l’institut a portar la baixa, i algunes alumnes de primer de batxiller m’han vist i de seguida han vingut a demanar-me per la meva salut i la del meu pare. Han estat tan maques i tan sinceres que m’han commogut. Però també m’ha vist un alumne de 3r d’ESO (un dels alumnes bons) i ha vingut a secretaria a demanar si ja tornava a la feina. Era de 1 a 2, i de 2 a 3 tenien classe amb mi. El professor que tenien d’una a dues no havia vingut i volia saber si em reincorporava... perquè els fes la classe llavors i poder sortir una hora abans. Sense comentari.
Potser el que es desprèn de tot això és que tot s’ha anat acumulant durant anys de callar i de tirar endavant, que el problema real no es la manca de disciplina, sinó la manca d’eines i de recolzament per canviar una situació cada vegada més desastrosa, que fa que aquesta manca de disciplina es converteixi en una situació cada vegada més insuportable.

divendres, d’octubre 14, 2005

fem comptes

Cada alumne costa a l’estat una mitjana de 4.900 € per any o curs escolar. El cost de cada professor es podria calcular en 3.000 € mensuals, entre sou, seguretat social, retencions... Si a un institut amb 450 alumnes hi ha uns 49 professors, i uns quants estan a mitja jornada, podríem fer un càlcul aproximat i dir que per cada deu alumnes hi ha un professor, o per cada classe de 30 n’hi ha tres. Hi sol haver una mitjana de 7 hores lectives al dia, 175 dies a l’any, cosa que fa un total de 1050 hores lectives cada any. Un grup de 30 alumnes costaria a l’estat 147.000 € i els 3 professors que els donarien les classes en costarien 36.000. Per tant, els altres 111.000 € estarien dedicats a pagar les altres coses: construcció i manteniment dels centres escolars, despeses de llum, aigua i calefacció, material d’ús comú, neteja, personal no docent, programes educatius, inspecció... I cada alumne “estalviaria” 3.700 € en concepte d’infrastructura educativa i 1200 € en concepte de sou dels docents. Si dividim aquestes xifres entre el número d’hores lectives, surt que cada alumne costa 1,14 € per hora lectiva i que l’ús de la infrastuctura costa 3.52 € per hora i alumne.
Imaginem per un moment... que l’ensenyament no és gratuït. Bé, que no es completament gratuït. Tos nosaltres recordem que a la universitat hi havia un preu per la matrícula i un altre preu per cada assignatura suspesa d’anys anteriors. Imaginem que és així. Que l’ensenyament és gratuït quan fas una assignatura per primera vegada. (Tot dret comporta un deure associat, i per tant, podríem suposar que l’ensenyament és un dret que comporta el deure d’estudiar i esforçar-se per superar l’assignatura). Imaginem que quan un alumne suspengués una o més assignatures hagués de pagar una quantitat determinada en matricular-se l’any següent. Podríem establir, arrodonint, un preu de 1€ per hora lectiva de la assignatura en qüestió. És a dir, una assignatura de dues hores setmanals costaria 70€ a l’alumne si l’hagués de repetir, i una de cinc hores setmanals en costaria 175€, i passar de curs amb totes les assignatures del curs anterior pendents en costaria 1.050, o potser encara una mica més si a més hi hagués assignatures no superades de cursos anteriors. Estem parlant de 1€ per hora de classe no aprofitada, és a dir, per hora de classe en què, per aquell alumne en concret, més que haver-hi un professor a l’aula hi havia un cangur. Si recordem que entre 10 alumnes paguen el sou d’un professor, el cangur els sortiria a 10€/h en el cas d’haver escollit tenir un cangur enlloc d’un professor. En cas d’haver tingut un professor, els hauria sortit de franc.
Evidentment el que acabo de proposar no és més que un exercici d’imaginació. Però com que imaginar també és de franc... seguiré.
Hi ha una cosa que està clara. La gent no veu els diners si no han sortit de la pròpia butxaca. Els pares no són conscients de que cada any s’estalvien 4.900€ en l’educació de cada fill. Si els haguessin d’avançar a començament de curs i en acabar els tornessin la part corresponent a l’aprofitament del seu fill, potser seria una altra història. Tots els tractaments que exigeixen un esforç i força de voluntat per part del pacient (aprimar-se, deixar de fumar...) són més efectius si el pacient els ha de pagar. “A sobre que ho passo malament, he de pagar. Més em val aconseguir-ho.” Aquest seria el raonament intern del pacient. I suposo que aquest raonament es podria aplicar a un alumne, o als seus pares. Potser els pares es posarien una mica les piles i s’implicarien més en l’educació dels seus fills si haguessin de pagar les hores d’aparcament dels seus fills. I tanmateix 1€ per hora d’aparcament és el mateix que paguen per una hora d’aparcament de cotxe. Potser així deixaríem de sentir coses com “Mi madre me ha dicho que si sólo me quedan 5 me compra la moto.” Potser si “només” n’hi quedessin cinc i la mare hagués de pagar entre 400 i 500 € a l’hora de matricular-se l’any següent, no hi hauria moto. O hi hauria dos mesos de fer feines extres a casa. O hi hauria hores d’estudi. Qui sap.
Potser hauríem de deixar de pensar que els alumnes espanyols fracassen perquè l’Estat “només” gasta 4.900€ en cadascú per any, potser hauríem de pensar que els altres estats en gasten més perquè els alumnes responen millor, i l’objectiu hauria de ser arribar al punt en què l’estat hauria d’augmentar els pressupostos perquè els alumnes serien tan meravellosos que els hauríem d’estimular cada vegada més.
No he dit què es podria fer amb aquests diners que pagarien els alumnes per assignatura suspesa. Potser es podrien contractar professors per fer suport en hores no lectives, i sí, abans de començar el curs pagarien les seves classes de repàs. I potser en un centre amb molts suspesos s’hauria d’invertir una mica per part de l’estat en fer activitats alternatives per als alumnes que no han suspès a les mateixes hores. I potser cada any els pares pagarien menys diners en concepte d’assignatures suspeses, i les conselleries haurien d’invertir quantitats més altes en activitats alternatives per als alumnes que van bé. I potser, quan tots els alumnes anessin bé, cada alumne costaria a l’estat 7000€. I les escoles i els instituts podrien estar oberts 11 mesos l’any i 12 hores al dia, dedicant les mateixes 1050 h a classes, i totes les altres a activitats educatives encara que no acadèmiques, que a més podrien incloure als pares convençuts, encara que començant per la butxaca, de que l’educació és important i necessària.
Una sort, que això d’imaginar sigui de franc!

dimecres, d’octubre 12, 2005

au idò, ja som policies!

Los fiscales deberán abrir expedientes por acoso escolar aun en casos en principio leves -amenazas, coacciones, vejaciones- si se producen de forma habitual. Y defenderán la demanda de responsabilidades civiles a los colegios ante los delitos y faltas que cometan sus alumnos cuando están bajo control y vigilancia de los profesores. LA VANGUARDIA 12/10/2005

Traduint: si a l’hora del pati, l’alumne A enganxa l’alumne B a un racó, o al bany, i li fot dos cops de puny, l’insulta o l’amenaça, els professors de guàrdia en aquell moment podran ser demandats per permetre aquests fets.
Ja és prou trist que si hi ha un accident et puguin cercar les pessigolles i acabis al jutjat, i que per això t’ho pensis un parell de vegades abans de fer una sortida amb els alumnes, i que cada vegada que tens una guàrdia de pati t’encomanis a algú perquè no passi res. Ara, a més, resulta que som responsables del que faci un alumne que potser no coneixem de res mentre sigui al centre, només pel fet d’estar de guàrdia.
Ara ja només falta que els pares de l’agressor també ens puguin denunciar, perquè aquestes coses mai no les han fetes a casa, només a l’escola, i per tant nosaltres som una mala influència per a la pobre criatura. A mi ja m’ho ha dit alguna mare: “Ah, pues qué raro. Me extraña que se comporte así, porque en casa no es agresivo”. I es queden tan amples. Com si no anés amb ells.
Però potser el pitjor de tot no és això, sinó que ja ens han encolomat una altra responsabilitat afegida al càrrec. I que callarem com sempre, i l’assumirem com puguem, i tirarem endavant. Ara, oficialment, serem responsables de mantenir l’ordre i la seguretat, no només a l’aula, sinó mentre els alumnes estiguin en horari escolar. Som policies, o segurates. Però de tercera. Perquè pobres de nosaltres si toquem a un alumne per separar-lo d’un altre en una baralla.
Potser haurien de canviar el format de les oposicions per assegurar-se de que els professors podem fer totes aquelles coses que se’ns exigeixen. Hauríem de demostrar la nostra capacitat de diagnòstic psicològic d’un cas de dificultats d’aprenentatge, un de problemes de socialització, i detectar una víctima o un agressor en un grup de 30 alumnes i en un temps màxim d’una hora (mentre expliquem una lliçó a tres nivells de dificultat diferents, evidentment). Potser hi hauria d’haver proves físiques consistents en anar d’un cap a l’altre del passadís quan acaba de tocar la campana del pati, en demanar silenci durant 10 minuts de rellotge, en diferents tons i volums de veu, en aguantar insults i amenaces amb cara de pòquer... I potser hauríem de fer alguna prova d’agilitat que ens permetés esquivar els cops de possibles agressors. I encara més... una prova de control mental que ens permetés reduir a un agressor sense posar-li la mà al damunt, a distància.
Potser hauríem de plantejar-nos la possibilitat de denunciar els alumnes que ens rebenten les classes, ens insulten, ens amenacen o ens agredeixen. Res d’expedients disciplinaris que tanmateix mai no arriben enlloc... denúncia al jutjat, directament. I potser hauríem de començar a fer una mica de soroll. O potser algun de nosaltres s’hauria de suïcidar, a veure si així els mitjans de comunicació se n’assabenten i així ens fan una mica de cas...
O potser, senzillament, hauríem d’exigir unes condicions laborals justes i clares, que no canviessin sobtadament cada vegada que algun il·luminat d’algun ministeri o partit polític decideixi fer unes declaracions, unes promeses electorals o una reforma educativa, passant per alt el fet de que està comprometent la feina d’un col·lectiu.

dimarts, d’octubre 11, 2005

y a los profesores, ¿quién les va a indemnizar?

En ningún momento quiero dudar de la justicia de la sentencia por la que una niña de 10 años recibirá 3.000 € de la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha por ser víctima de acoso. Pero al leer el artículo en El País, me pregunto muchas cosas.
Me pregunto si alguien se ha parado a pensar en todas las bajas del profesorado por depresión, estrés, ansiedad y demás enfermedades relacionadas. Pienso en mi, y en los compañeros que he tenido durante los años en los que he trabajado como profesora de secundaria. Recuerdo las reuniones con los padres, los claustros, las sesiones de evaluación, el día a día en las aulas. Sé positivamente que la mayoría de esas bajas por ansiedad, estrés y depresión están justificadas (siempre hay alguien que opina que muchas de ellas son puro cuento, eso por descontado) y son plenamente reales.
Es más, sé también que muchos profesores sobreviven como pueden sin pedir una de esas bajas esperando al próximo puente, o a las próximas vacaciones, para “cargar baterías” y poder seguir enfrentándose a todo sin tener que recurrir a eso. Suelen ser los mismos que van a clase afónicos, resfriados, con un brazo roto, con dolor de espalda... Sé también que un buen día no van a poder aguantar más y pedirán esa baja, bien por haber perdido el control, o por miedo real a perderlo.
Sé de profesores que han acabado en la biblioteca del centro, prácticamente solos durante todo su horario lectivo, por voluntad propia y con miedo de que les vuelvan a enviar a su puesto, porque son incapaces de enfrentarse a una clase. No me malinterpreten, ellos quieren dar clase, pero sus alumnos no les dejan. No es que no puedan enfrentarse al hecho de dar una clase, sencillamente no pueden enfrentarse a más de treinta alumnos por quienes se sienten menospreciados en el mejor de los casos. En el peor, agredidos y amenazados, verbal o físicamente.
Sé también que los profesores se lo piensan cada vez más a la hora de tener hijos o que incluso han decidido no tenerlos. Les entiendo perfectamente. Da pánico pensar que un hijo tuyo pueda salir como los que tienes en clase, pero todavía da más pánico pensar que no saldrá como ellos y que tendrá semejantes compañeros de clase.
Sé de muchos que están en tratamiento farmacológico por depresión y por ansiedad desde hace años, y que sin embargo siguen aguantando como pueden. Sé de otros que han desarrollado una fobia, irracional como toda fobia pero absolutamente real, a todo lo que se parezca remotamente a un adolescente, hasta el punto de abandonar un cine, un bar o una plaza al percatarse de su presencia.
Sé también que muchos de ellos, como sucede con las mujeres maltratadas, se echan la culpa a sí mismos por todo lo que les pasa. Sólo que en su caso, al contrario de lo que sucede con las mujeres víctimas de malos tratos, no reciben apoyo alguno, ni por parte de los padres, ni de la directiva del centro, ni de la Consejería de Educación correspondiente, ni de la sociedad en general, y muchas veces tampoco de sus familiares, amigos o compañeros. Eso sí, todos se molestan en recordarles que tienen muchas vacaciones.
Me pregunto si alguien en las altas esferas se ha preocupado en algún momento por el número de bajas por depresión, ansiedad... de los profesores. No hablo de una preocupación “administrativa”, sino de genuina preocupación por el bienestar de un colectivo. Me pregunto si las directivas se preocupan por las bajas de sus profesores, si los profesores se preocupan por las bajas de sus compañeros... No me pregunto si los alumnos se preocupan, todos sabemos que los alumnos por definición se alegran de la enfermedad del profesor. Tampoco me pregunto si los padres se preocupan... para ellos una baja de un profesor no es más que otra forma de presión contra el centro.
Cuando yo era alumna, mis padres y los profesores eran cómplices. Cuando un profesor me castigaba, mis padres me castigaban también. A los profesores se les suponía la razón, como a los soldados el valor. Y sin embargo, yo nunca percibí a un profesor como a un enemigo, cosa que pasa ahora. Tampoco me habría atrevido a cuestionar a un profesor, y mucho menos a insultarle. Pero en casa me habían enseñado el respeto a todos los mayores en general y a los profesores en particular. Ahora... los hijos insultan a sus padres y no pasa nada, y luego los padres cuestionan a los profesores ante los hijos, en el mejor de los casos (en el peor, les insultan o les agraden) y tampoco pasa nada. Ya me lo decía mi padre, un maestro de escuela de los de antes... que los profesores tenemos la mala suerte de que todo el mundo se cree que sabe hacer nuestro trabajo y se cree con derecho a explicarnos cómo hacerlo.
Actualmente estoy en excedencia y desde la distancia puedo permitirme el lujo de la perspectiva, y me pregunto cuánto tardará la situación en hacerse insostenible, cuánto tardarán los profesores en exigir unas condiciones de trabajo dignas del esfuerzo y la ilusión que invierten cada día en hacer bien su trabajo o, simplemente, a estas alturas, dignas de la negación de la propia dignidad y del esfuerzo que representa el hecho cotidiano de tragar insultos, amenazas y faltas de respeto, y aguantarse una mano con la otra para no abofetear a quién acaba de llamarte hijo de puta impunemente, sabiendo que esa bofetada sería perfectamente comprensible en otra circunstancia cualquiera. Sonrío. Recuerdo otra vez a mi padre: Me decía también que ser padre es como ser peatón, no hace falta carné.
Sí, desde la distancia puedo sonreír, pero me pregunto qué haría si estuviera en activo, si estaría aguantando aun o si habría sucumbido, si me atrevería a exigir una indemnización por mi dignidad pisoteada o si ya me habría buscado otro trabajo.
Yo he tenido la suerte de algunas putas: me han retirado de profe y ahora soy una mantenida. Aunque quisiera no podría volver a la enseñanza pública hasta dentro de un año y medio. No sé si alguna vez tendré que volver a las aulas por necesidad, pero tengo clarísimo que no voy a hacerlo por gusto, que será mi último recurso.

dimecres, d’agost 31, 2005

driving in portugal

Una amiga me dijo que lo que le contaba acerca de los conductores portugueses daba para un monólogo de esos que hacen los humoristas en la tele. Yo le dije que sin duda, que cada vez que pensaba en ello acababa hablando sola. Y no precisamente bien. Pues bien. Este es mi monólogo. Le he puesto el título en inglés por eso de los buscadores. Seguro que así lo ve más gente.
Cuando una lleva un cierto tiempo viviendo en Portugal se da cuenta de varias cosas. Por ejemplo de que los portugueses presentan una ceguera selectiva. No ven las líneas continuas blancas esas que hay pintadas en el suelo de las carreteras. Y si las ven pasan de ellas. Como si no existieran. En otros países civilizados eso sería una falta grave, pero en Portugal no pasa nada. Es más, te pitan y te dan las largas si por no saltarte una no te apartas.
Las largas básicamente sirven para decir “Aparta, que voy”. Es muy habitual ver los destellos de alguien que viene a una velocidad muy superior a la permitida haciéndose sitio de esa manera. Y si no te apartas (por eso de las líneas continuas blancas, por ejemplo) se te pegan peligrosamente al culo, y siguen dando largas. Se ve que son gente con mucha prisa. Bueno, lo de la prisa será en la carretera, porque en el trabajo nunca tienen prisa, ni entienden de plazos. La habrán gastado toda al volante, digo yo.
Por otra parte, el colectivo portugués parece haber llegado a la conclusión de que las señales de tráfico y las marcas viales son meramente orientativas. Que no les hacen ni caso, vamos. Según las declaraciones de los conductores portugueses, un 60% no hace caso de las señales de STOP, y otro tanto (no sabemos si son los mismos) lleva el coche sin tener seguro. Pero eso no es lo peor, evidentemente. A mí que ellos se estampen a 180 cuando sólo se puede ir a 120 me parece genial. El problema es que lo que son capaces de decirte cuando respetas las señales y los límites de velocidad.
En cuanto al uso de los intermitentes, es preceptivo si los usan ellos. Es decir, si un portugués tiene el detallazo de poner el intermitente, eso le da derecho a efectuar la maniobra indicada antes del primer parpadeo del artilugio en cuestión. Si lo pone otro... creo que se interpretaría como que está escribiendo una carta a los Reyes Magos, que dicho sea de paso, en Portugal no existen. Es el niño Jesús en persona quien se encarga de repartir los regalos en Navidad. Es decir, que entienden que a uno le gustaría hacer esa maniobra en los próximos cien años, pero no le dejan ni de coña. Se ve que esperan a que el otro les cierre el paso.
Más acerca de los intermitentes. Un número asombroso de coches quieren circular por la mediana. O eso dicen. Vamos, que hace 20 años en la autoescuela me enseñaron que uno indica la maniobra con el intermitente y luego lo para. Aquí no. Aquí se ve que hay que ir indicando que quieres ir más a la izquierda, y más, y más...
Eso sí, problemas de aparcamiento no hay. Cuando a uno le molesta el coche, lo deja donde sea. Y ya se apañará la ambulancia o el coche de bomberos si no puede pasar.
Cuando llevaba aquí un par de meses leí unas declaraciones del presidente de la república en las cuales afirmaba que hay tantos accidentes debido a la falta de civismo de la gente. Ole. No es por nada... pero una no ha llegado tan alto y de eso se había dado cuenta en un par de semanas. Y añadiré algo más... desconocen el concepto de cortesía, hasta el punto de que cuando alguien (yo, evidentemente) les cede el paso, se desmontan dando las gracias. Y son tan absolutamente incívicos que nunca hay sitio para aparcar en los lugares reservados a discapacitados en los centros comerciales. Y cuando miras mal al hombre que por su propio pie se monta en su coche perfectamente estacionado en un sitio marcado como para inválidos, no se dan por aludidos ni asoma el mínimo atisbo de vergüenza a su expresión. La lógica también brilla por su ausencia en su forma de conducir. Hay veces en las que es razonable y lógico ceder el paso... pero no aquí. Aquí uno tira para delante, como si los demás no existieran. Por eso precisamente me compré un monovolumen (la preferencia de peso ayuda) antes de mudarme a Portugal.
A mí me encantaba conducir. Me relajaba. Y ahora ni se me ocurre salir de casa sin el móvil, y bien identificada. Y es que antes de vivir aquí yo pensaba que me iba a morir de cáncer o algo así. Ahora tengo claro que igual muero a manos de algún animal que se saltará una línea invisible, digo continua, en cualquier carretera portuguesa. No hay día en el que no vea alguna infracción grave y peligrosa en la carretera, y da igual si sólo voy hasta la gasolinera que está a 3 km de casa, en una zona residencial en la que el límite de velocidad es 50 km/h. Así que, si tengo un accidente, al menos que sepan quien soy, ¿no?
En cuanto a la GNR (Guardia Nacional Republicana) sé que existe. Me lo han contado. A veces veo algún vehículo suyo transportando bicicletas o caballos. Me han dicho que son como la Guardia Civil, pero en portugués, pero a veces pienso que es como el hombre del saco, porque en las carreteras no hay.
Echo de menos terriblemente a la Guardia Civil. Si alguien llega a decirme hace un año que llegaría a escribir estas palabras me habría reído en sus narices. Pero es cierto. Imagino que las fuerzas del orden son necesarias cuando la gente es incapaz de cumplir las leyes por sí misma. Una lástima.

Si vais por el norte de Portugal, yo soy la del Opel Zafira con matrícula española que va cantando canciones de Lluís Llach, Joaquín Sabina, Sopa de Cabra o Uc a voz en grito cuando no está maldiciendo a la madre de los otros conductores. Igual esa música es una forma de recordarme a mí misma que yo soy de otro mundo.